sábado, 29 de mayo de 2010

PARODIA DE UNA OBSESION-

Hoy mis letras se han mojado en este día lluvioso en Buenos Aires, y se ha borroneado todo, por eso comparto con Uds. un poema escrito por Pali Castro que me ha gustado mucho.


Una noche de juguetes descalzos,

el manso amanecer en el vacío,
haciendo círculos entre las páginas,
horas para no verte, para no amarte.
Llaman las campanas de este viejo camino,
un hipócrita templo, como cualquier otro,
las espinas dibujadas mientras empieza a llover,
mientras me voy a otra tormenta
empiezo a saberme temporal,
regando siluetas que se despedazan sin ruidos,
convirtiéndose en barro, huyendo hacia el río,
escapando para no padecer mi cielo,
mi recuerdo, mi olvido,
pero vos me mirás, como una amenaza lejana,
o una esperanza ingenua,
no te acercás, no reís ni llorás,
tampoco estás, solamente me mirás.
Te fuiste, no escapaste hacia el río,
transformada en valle, me seguís mirando.
Débiles, mis labios grises, no te llaman,
escurro frases robadas, bailo el silencio,
lluevo una vez mas para regarte,
sin que te importe, quizás sin que me importe,
parodia de una obsesión,
tan simple que se extravía en arenas imprecisas.
Cuando ceso, cuando dejo que el viento sea otra vez,
pretendo besarte encabezando una garúa sencilla,
ahí entiendo que te fuiste sin desearlo,
es asi que no estás,
las hojas agonizantes de la resaca
saben bien que, aunque vuelvas,
ya te hás ido.



Gracias Pali por dejarme compartirlo. Un abrazo.

2 comentarios:

  1. A mí también me ha gustado.

    Mucho.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. El poema es una preciosidad, gracias por compartir estas cosas tan hermosas.
    Un saludo.

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