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viernes, 4 de febrero de 2011

CONFIANZA CIEGA



Ya estaba decidida. Para esa noche especial, le pediría a su hermana gemela que la maquillase. Es que siempre tuvo muy buena mano para eso y confiaba plenamente en ella.
Ana le había encargado especialmente que necesitaba de un maquillaje, sensual, pero no agresivo, ni que se pudiera presuponer - infundadamente por cierto- que se dedicaba a la vida un tanto ligera. Obviamente que sus intenciones eran las de llamar la atención de un joven apuesto, que había conocido un tiempo atrás en la facultad de filosofía y letras.
Silvia le ayudó también en la elección del vestido y los zapatos, para que fueran acordes al evento, porque si de algo no podía jactarse Ana, era de tener ese sentido de la estética tan necesario para una mujer, tal vez porque siempre se había arreglado muy bien con su hermana gemela para esos menesteres.

Los padres de las gemelas, siempre comentaban lo orgullosos que estaban de ambas. Ana estudiante, intelectual y reflexiva, y Silvia, toda una explosión de pasión expresada en el arte, en sus más amplias gamas de creatividad.
En más de una oportunidad los jóvenes las confundían y ellas jugaban con esas situaciones.

Por celos o quién sabe por qué razón, ambas dejaron de tener tan fluida relación, y ambas trataban de diferenciarse bien, no fuera cosa que el hombre en cuestión las confundiera-.

El reloj marcó el llamado a" camerinos". Silvia desplegó todos los cosméticos que tenía, que no eran precisamente pocos. Muy ansiosa Ana se dispuso a comenzar con el maquillaje, pero contrariamente a otras veces, comenzaron a discutir sobre tonos y formas. Dado que el tiempo apremiaba, Ana terminó por ceder ante la opinión de su hermana.
"Quedate bien quietita Any" , dejame trabajar que todo va a salir bien.
Asi, silvia puso manos a la obra, dedicándose con total esmero, hasta que finalizó. Pero le dijo a su hermana: no te mires al espejo, es un poco osado para lo que vos estás acostumbrada a usar, por eso no quiero que te mires al espejo, pero confiá en mí, yo se lo que te digo.

Entrando a la confitería y siendo ya la hora del encuentro, con lo primero que se choca Ana es con un espejo que la muestra, según lo que luego comentaría enfurecida, casi como si fuese gatúbela.
Pero el horror no terminó ahí, en la imagen del espejo también se reflejaba la figura del muchacho en cuestión, cruzándose las miradas. Cerró sus ojos espantada por la situación pero en cuanto los abrió la imagen de él, ya había desaparecido, tanto del espejo como de la confitería.

Totalmente avergonzada, tomó un taxi y regresó a su casa, en medio de un llanto casi incontrolable, mezcla de un odio profundo a su hermana y la sensación de ser una estúpida total. ¿Pero cómo no me fijé antes?..... no lo puedo creer, se repetía para sus adentros.

Sus padres al verla llegar en ese estado catastrófico, de llanto y de maquillaje corrido y desfigurado, le preguntaron que había sucedido: ¡¡ Ay..... mis queridos padres yo los adoro, pero por qué me hicieron nacer geminiana!!!!....(los tres sólo pudieron reír).



11 comentarios:

  1. MARAVILLOSO CUENTO AMIGA. TODOS ESCONDEMOS OTRO YO EN EL FONDO DEL ALMA, A VECES LO ODIAMOS, Y OTRAS........... NOS SALVA DE NOSOTRAS MISMAS.

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  2. NO tengo hermana para estos menesteres, solo me ha caído nacer en mayo y como buena geminiana, una confianza ciega en que para desastres estéticos me baso yo solita =)

    Un beso,

    A.

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  3. jjaja Andrea...el personaje tiene "su hermana gemela en el signo" y no sólo se arregla para hacer desastres estéticos, sino para errores de cualquier naturaleza jaja.
    Gracias por tu huella . Un abrazo!!!

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  4. me alegraste la noche! veo este post,leo este post,y me en-can-to! has salido de tu encierro,preciosa...me alegra mucho!
    un abrazo enorme besos mil
    lidia-la escriba

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  5. Delicioso tu relato! No me esperaba ese final bastante genial.
    Escribes con la misma destreza con que una cosmetóloga pinta el rostro de su pobre víctima.

    Me has alegrado el alma!

    Abrazos desde Copenhague hoy silenciosa como un cisne,

    Ian.

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  6. Muy bueno.
    Con sorpresa incluida.
    Muy bien trazado.

    Besos.

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  7. Como en la magia, si el final no es inesperado, pierde toda la fuerza de su estructura inicial. Y tiene la destreza de describir exactamente a una geminiana con todo lo que eso implica. Buen trabajo, amiga!!!

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  8. muy simpático y atractivo el relato, y de paso uno aprende algo acerca de las mujeres y sus cuestiones,

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  9. Ha sido un placer leer tu relato Beatriz. Sorpresivo final!!

    Un placer saludarte

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  10. Buen relato amiga Beatriz, las musas volvieron a ti de nuevo.
    Cuidado con la confianza ciega de las gemelas jajaja.

    Mil gracias por tu huella de amistad virtual.
    Abrazos de MA para ti.

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  11. Muy muy bueno !!!

    Un placer pasar por tu Blogg y saber de Tiiii :)

    Te dejo todo todo mi cariño

    Besos Bety

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