lunes, 18 de abril de 2011

HORIZONTE


Te veo allí...
Todavía te siento allí...
lejano pero vivo.
Extraño anhelo sobreviviente
de
ruinas laterales.

Y mientras aligero el sendero
de escombros ya gastados
y vetustos,
levanto la mirada
y
sigo viéndote allí...

Tan cálido...
tan real...
tan inalcanzable
-pareces-,
que la nocturnidad
esconde entre sus rocas
tus límites y tus contornos,
una noche más,
un día más.

Sucumbiendo
a otro precipitar del tiempo
ya añejo,
en las sombras de sábanas
apenas entreabiertas.

Sumergida en un entre sueño,
-frágil y persistente-,
ya no me queda otro destino
otro horizonte,
que el que dicta mi sangre latiendo
-sedienta y agitada-
en cada pisada agrietada.

Y peregrino a fuerza
de bocanadas de ilusiones,
en abrazos estirados hacia ti
-solo a tientas-
tratando de hallarte
antes de que el próximo anochecer
sea el último.




6 comentarios:

  1. Este poema lo ha escrito esa sangre que late.

    Besos.

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  2. Bonito poema Bea,para esta mañana de martes.

    Un besico

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  3. Encierras emociones contenidaS,
    saudade, añoranzas que no llegan
    escuchar y no oir esas pisadas.
    melancolía profunda en tu bello poema.
    Un beso

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  4. Un camino esperanzado que busca un mañana, un día que sale al sol, un horizonte que puede tocarse con la mano.

    Bella sensación la que trasmite este poema.
    Besos Su!

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  5. aunque creamos que no, nos esperan otros horizontes en esta gran escena...cuyo fin desconocemos.

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  6. has roto el horizonte, con el poema a tientas, entre escombros de emociones que buscan màs allá de la noche otro amanecer. Abrazos Bea.

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