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viernes, 5 de agosto de 2011

KEYS ( Perdón por mi ausencia, ya entenderán)




Las miro una y otra vez, luego de haberlas probado en infinidad de cerraduras, pero no abren.
¿Demasiado viejas?.... puede ser.
¿Cerraduras equivocadas?... también puede ser.
La cuestión es terriblemente sencilla, la puerta no se abre y el reloj sigue funcionando como siempre, marcando su tic tac implacable.
He consultado ya muchos cerrajeros, algunos han intentado rehacer la llave o bien darme instrucciones de cómo engrasar la cerradura para que funcione. Otros, en cambio me sugirieron que cambiara toda la cerradura, haciendo con ella un nuevo juego de llaves.
Pero hay algo que no está bien hecho, porque o engraso la cerradura equivocada o confundo las llaves nuevas con las viejas y la puerta sigue sin abrirse y el maldito reloj sigue con tu tic tac de calendarios.
A esta altura llevo guardada una lata llena de llaves oxidadas y otras no tanto, igualmente inservibles por lo visto.
Alguien me aconsejó que buscara otro cerrajero, que intentara otras opciones. Con gusto lo haría, pero no logro salir, la puerta continúa cerrada.
Y de tanto estar a solas con ella, en más de una oportunidad me he puesto a conversar, intentando saber si me estaba defendiendo de algún agresor o bien, me tiene secuestrada en el infierno que significa querer salir, volar, soñar y no lograrlo. Sus respuestas, como no podían ser de otra forma, fueron confusas, dándome razones para una cosa y también para la otra.
En las noches frías y solitarias como la de hoy, miro hacia los costados y también veo puertas cerradas, y comencé a dudar si tal vez, por algún motivo que yo no recuerdo, en algún momento fui condenada a prisión y por eso estoy en estas condiciones. De ser así, la responsable sigo siendo yo, claramente.


Me quedé pensando que hace un tiempo ya, un día apareció por debajo de la puerta de mi casa un papel en el que estaba escrito: contraseña ************


11 comentarios:

  1. Y el tiempo sigue pasando...
    Da igual que las puertas estén abiertas o cerradas, tic tac, tic tac, tic tac....

    Besos.

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  2. Querida Beatriz, tu relato me ha impresionado porque a mi me ocurrió excatamente lo mismo en mi departamento en Copenhgaue.
    Miraba por la ventana y no había gente en las calles y todas las puertas estaban cerradas.
    Entonces de pronto me acordé de un tal señor Jim Morrison que era cantante en un grupo de música rock llamado THE DOORS Él siempre decía "LAS PUERTAS ESTÁN CERRADAS HASTA QUE ALGUIEN LAS ABRE"
    Lo decía con tanta convición y seguridad que intenté nuevamente y YA! Abrí la puerta!
    Hazlo, intentalo de nuevo.
    Un abrazo enorme,

    Ian.

    PS Muchas gracias por tus comentarios en mi blog de poesía!

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  3. Siempre las puertas me han sugerido estados de mi vida, de alguna forma las puertas internas las he logrado abrir con llaves que guardo en mi alma. No suelo abrirlas; más bien las conservo cerradas. Es preferible a que entren y destruyan, lo que allí guardo en forma tan privada.
    Un beso Beatriz.

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  4. TORITO, ahh me mataste!! jaja


    IAN, querido amigo, parece que aún no he dado con el cerrajero adecuado!!! jaja


    TATY- ya me han salido cayos en las manos de tanto abrir cerraduras. Esta vez no se qué ha pasado. Tendré que llamar a algún especialista en ganzúas!!!

    AMIGOS- les aclaro... no es que esté de bajón ehhh... para nada... se nota no? ja

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  5. (no entendí el final, lo de la contraseña :(

    pero voy a lo que entendí
    me gusta la metáfora de las puertas, es que de tanto verlas uno termina amigándose con ellas y deja de buscar las llaves para abrirlas, es como el síndrome de Estocolmo.

    Te dejo esta frase de Andrés Calamaro que siempre la tengo para estos casos:
    "La vida es una cárcel con las puertas abiertas"

    Un abrazo fuerte Su, cuidate y que te mejores =)

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  6. Hola amiga encantada de entrar en tu Caja de Pandora y leer tus textos y dejar mi huella amiga.
    Dicen que cuando una puerta se cierra otra se abre o en su lugar una ventana. La vida es así se cierran y se abren puertas hasta el final de la misma vida.

    Besos de MA y feliz fin de semana.

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  7. Y como no abro la puerta , salí a preguntarle a los hombres sabios que debo hacer
    Una puerta que solo tú puedes abrir , solo tú tienes la contraseña,
    igual que tienes la puerta , tienes la felicidad , ¡ Es la misma llave! Tú
    Un beso

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  8. Vengo por primera vez a tu casa y me ha encantado, tienes una forma de escribir , llena de metáforas...
    Con tu permiso, me quedo...
    Besitos en el alma
    Scarlet2807

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  9. A veces son las llaves a veces las cerraduras equivocadas, pero siempre somos nosotros los responsables de nuestras prisiones y de nuestras libertades...Besos Bea

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  10. El círculo se va cerrando, inevitablmente. Un día al levantarte y verte en el espejo, éste te pedirá la bendita contraseña, sino sólo te tocará imaginar tu rostro.
    Un abrazo.

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