lunes, 15 de marzo de 2010

FRAGMENTO DEL LIBRO " MUJERES QUE CORREN CON LOS LOBOS" (de Clarissa Pinkola Estes)

La Doctora Clarissa Pinkola Estés es una psicoanalista Junguiana internacionalmente reconocida como especialista, poeta, contadora y guardiana de antiguos cuentos de la tradición latinoamericana.
Se doctoró en Estudios Interculutrales y psicología Clínica, y desde hace 23 años se dedica a la enseñanza y a la práctica privada de la psiclolgía. La doctora Estés empezó a escribir este libro en 1971 y le ha dedicado más de veinte años.

Ojalá lo disfruten:


EL JUBILO DEL CUERPO: La carne salvaje


Me fascina la forma en que los lobos chocan unos con otros cuando corren y juegan, los lobos viejos a su manera, los jóvenes a la suya, los flacos, los patilargos, los rabicortos, los de orejas colgantes, aquellos cuyas fracturadas extremidades se soldaron torcidas. Todos tienen sus propias configuraciones y fuerza corporal, su propia belleza. Viven y juegan de acuerdo con lo que son, quienes son y cómo son. No fingen ser lo que no son.
Allá arriba en el norte vi una vez una vieja loba que sólo tenía tres patas, era la única que podía pasar a través de una grieta donde crecían los arándanos. Otra vez vi a una loba gris agacharse y pegar un brinco tan rápido que , por un segundo, dejó la imagen de un arco de plata en el aire. Recuerdo a una muy delicada, una recién parida todavía con el vientre deformado, pisando el musgo del borde del estanque con la gracia de una bailarina.
Y, sin embargo, a pesar de su belleza y de su capacidad para conservar la fuerza, a las lobas se les habla a veces de la siguiente guisa: "Estás demasiado hambrienta, tienes unos dientes demasiado afilados, tus apetitos son demasiado interesados". Tal como ocurre con las lobas, a veces se habla de las mujeres como si sólo un cierto temperamento, sólo un cierto apetito moderado fuera aceptable. A lo cual se añade con harta frecuencia un juicio sobre la bondad o la maldad moral de la mujer según su tamaño, estatura, andares y forma se ajusten o no a un singular y selecto ideal. Cuando se relega a las mujeres a los estados de ánimo, gestos y perfiles que sólo coinciden con un único ideal de belleza y conducta, se las aprisiona en cuerpo y alma y ya no son libres.
En la psique instintiva, el cuerpo se considera un sensor, una red de información, un mensajero con una miríada de sistemas de comunicación: cardiovascular, respiratorio, esquelético, autónomo y también emotivo e intuitivo. En el mundo imaginativo el cuerpo es un poderoso vehículo, un espíritu que vive con nosotros ç, una oración de la vida por derecho propio. En los cuentos de hadas, el cuerpo personificado en los objetos mágicos que poseen cualidades y poderes sobrehumanos, se presenta dotado de dos juegos de ojos, uno para la visión normal y otro para la clarividencia; dos clases de fuerza, la fuerza de los músculos y la fuerza invencible del alma. La lista e los dobles elementos del cuerpo es interminable.
En los sistemas de desarrollo corporal como el método Feldenkreis, el Ayurveda y otros, se considera que el cuerpo está dotado de seis sentidos en lugar de cinco. El cuerpo utiliza la piel, las fascias profundas y la carne para registrar todo lo que ocurre a su alrededor. Para quienes saben leerlo, el cuerpo es, como la piedra de Rosetta, un registro viviente de la vida entregada, la vida arrebatada, la vida esperada y la vida sanada. Se valora por su capacidad de reacción inmediata, su profunda sensibilidad y su previsión.
El cuerpo es un ser multilingüe. Habla a través de su color y su temperatura, el ardor del reconocimiento, el resplandor del amor, la ceniza del dolor, el calor de la excitación, la frialdad de la desconfianza. Habla a través de su diminuta y constante danza, a veces balanceándose, otras moviéndose con nerviosismo y otras con temblores. Habla a través de los vuelcos del corazón, el desánimo, el abismo central y el renacimiento de la esperanza.
El cuerpo recuerda, los huesos recuerdan, las articulaciones recuerdan y hasta el dedo meñique recuerda. El recuerdo se aloja en las imágenes y en las sensaciones de las células. Como ocurre con una esponja empapada en agua, dondequiera que la carne se comprima, se estruje e incluso se roce ligeramente, el recuerdo puede surgir como un manantial.
Reducir la belleza y el valor del cuerpo a cualquier cosa que sea inferior a esta magnificencia es obligar al cuerpo a vivir sin el espíritu, la forma y la exultación que le corresponden. Ser considerado feo o inaceptable por el hecho de que la propia belleza esté al margen de la moda actual hiere profundamente el júbilo natural que es propio de la naturaliza salvaje.
Las mujeres tienen buenos motivos para rechazar los modelos psicológicos y físicos que ofenden el espíritu y cortan la relación con el alma salvaje. Está claro que la naturaleza instintiva de las mujeres valora el cuerpo y el espíritu mucho más por su vitalidad, capacidad de reacción y resistencia que por cualquier detalle de su aspecto. Lo cual no significa rechazar a la persona o el objeto que es considerado bello por algún segmento de la cultura sino trazar un circulo más amplio que abarca todas las variedades de belleza, forma y función.


6 comentarios:

  1. En el caso de las mujeres si es verdad que poseen un sentido más que los hombres. Y en cuanto al tema de la semejanza y el encasillamiento de las mujeres en unos determinados lineamientos, tienen mucho la culpa los medios, los publicistas que se obstinan en traer siempre modelos con unas determinadas caracteristicas de masa corporal y estándares de belleza; de otro lado, arrastramos siglos de machismo que se han encargado de cerrar vías a la mujer.
    Un saludo.

    ResponderEliminar
  2. Mientras iba leyendo pensaba, que este texto debería ser leído en los colegios a los niños y niñas que están empezando su preadolescencia, que desde temprano les enseñaran que la diferencia es parte de la belleza y no lo que se ve en la publicidad, donde se persiguen patrones standard donde todos son perfectos y si tiene acné, es un granito casi invisible, y si tiene sobrepeso hayq ue imaginarlo y si es una anciana tiene 50 años!!!
    Por favor!!!
    Me encantó la imagen del principio de las lobas jugando, todas mezcladas entre si, diferentes y hermosas cada una con su estilo.

    Muy buen texto.
    Besos Beatríz, cuando subamos el programa te aviso :)

    ResponderEliminar
  3. Lo prometido es deuda.

    Acá está el link
    http://perrasnegras.hartares.com/?page_id=23
    para escuchar el programa 3, enseguidita del comienzo viene tu cita, así que no te lo vas a tener que tragar todo, akjaajaj!!

    Besos.

    ResponderEliminar
  4. Lo disfruté.
    Pero no voy a comentarlo.
    Está a un nivel superior al mío y no quiero deslucirlo con un comentario para salir del paso.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. PORQUE UN NIVEL SUPERIOR AL TUYO? NO TE DESMEREZCAS ASI ...JUSTAMENTE HABLA DE LA SABIDURIA INNATA , LA QUE VIENE IMPREGNADA EN LAS CELULAS , BESOS,GRACE

      Eliminar
  5. Wenas!! Un texto magnífico. Es necesaria una idea de belleza que efectivamente abarque algo más que lo que meramente se ve, una belleza de espíritu o simplemente una belleza diferente. Somos esclavas de una belleza, a mi modo de ver, irreal.
    Saludos!!

    ResponderEliminar

Has entrado en La Caja, cuéntame lo que encontraste, déjame tu huella, quedará guardada.

LOS LATIDOS DE MAYANA

       Kalimani  ,   aprendió de su abuelo Katochi , todo lo que un niño de 14 años debía saber ; sentados frente a frente y con s...