lunes, 1 de marzo de 2010

TE BUSCO (justo aquí donde seguro no he de encontrarte)




Te busco, en los sonidos profundos de esta melodía. Y me siento abrigada por ti, que alguna vez tuviste rostro, tuviste voz, tuviste sudor. Pero hoy eres sólo un halito en mi alma.
Te busco, con esa presencia ausente. Con tu decir callado. Con tus certezas y tus críticas.
Te busco, como quién estira sus brazos esperando un abrazo eterno, lleno de vacíos secretos. Y miro al cielo y ni siquiera rezo, sólo miro al cielo, tratando de descubrirte en una nube o en un rayo de sol.
Las cuerdas de la guitarra hacen vibrar mi alma, como tu mirada haría vibrar mi cuerpo, las
soledades de los tiempos y las noches apacibles y también tormentosas.
A veces...no hay remedio y te sigo buscando...en los sonidos aterciopelados de los oboes y los violines. Porque sólo ellos comprenden lo que siento. Sólo ellos comparten conmigo esta escencia de danza ciega y muda que bambolea en mi corazón.
Te busco, aunque ya no tienes rostro, ni alientos cálidos ni abrazos, ni lugar donde encontrarte.
Te busco en mi tristeza, en este hermoso domingo de febrero, con el aire suave que me acaricia y me hace doler soledades.
Te busco en mi tristeza, marcada en los calendarios de mis días.

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