martes, 9 de marzo de 2010

ENTRE TOGAS Y ESPADAS (La ingenuidad de los sin conciencia)

Cuántas horas de pensamientos concretos, pragmáticos, absolutamente firmes, que aparejaban ese torpe regocijo de sentir tener en claro los caminos de la vida.
Un largo catálogo de deberes y una espada afilada , dispuesta a hacer justicia, engrosan las mochilas ya un tanto pesadas que cargamos.
¡Qué necios somos!... ¡Qué necios y estúpidos si creemos eso..! Puede que la toga que hoy vestimos se convierta en la mortaja fatal donde queden atrapados nuestros propios actos (nuestros propios egos).
Un día, como otro de tantos, caminaba erguida, orgullosa y con una sonrisa petulante en mis labios, ostentando sin lugar a duda el brillo de "LA VERDAD".
Pero algo inesperado sucedió: caí pesadamente, derrumbándome sobre el duro empedrado. Y mi propia espada hirió mi alma, mas intentando continuar mi transitar como si nada, de pronto me encontré amenazada por un escuadrón de seres cuyas togas y espadas relucían, dispuestos a ajusticiarme.
El tribunal ya estaba reunido y yo allí, desnuda en cuerpo y alma...ya sin mi toga y sin espada.

4 comentarios:

  1. Una entrada interesante...

    Por cierto acaba de salir la música del reproductor...Pink Floyd.. Qué buena.

    Un saludo. ;)

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  2. De acuerdo con lo de la música.
    Tu texto encaja perfectamente con la situación que estamos viviendo en cuanto a la justicia, esa que nos cobijaba y de la que pensamos que nadie escapaba, pero hoy vemos que se ha convertido en una prostituta barata que se vende por 4 duros al mejor postor. Las togas y las espadas eran eso para mi, ahora solo son disfraces para el carnaval.
    Un saludo.

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  3. Tu post viene muy a propósito de la situación que vivimos con las togas en España.
    Los/las togados/as hacen y deshacen a su antojo aunque se revistan con toda la solemnidad de las 'verdades'

    saludos :)

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  4. ¿Quién tiene la verdad? (al márgen)

    Yo creia en la justicia, te juro que pensé que existía, pero veo que todo se va pudriendo y la gente honesta que queda para defenderla, es tapada por tanta carroña que da miedo.

    Besos.

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