viernes, 9 de abril de 2010

EL TEMIDO LABERINTO DE ESPEJOS


Una tierna sonrisa se me dibuja en el rostro recordando algunas cosas de mi niñez. Recuerdo las salidas al Italpark , mis juegos preferidos y los otros, los que me daban miedo. Uno de ellos, sin duda, era la montaña Rusa, que comparando con las que existen hoy día era un hazme reír, pero lograba atreverme aún con ese malestar en el estómago. Pero el fatal, al que nunca entré, era el laberinto de los espejos, me aterrorizaba no poder salir, quedar atrapada en el medio y que tuviera que empezar a los gritos pidiendo que me sacaran jaja, que vergüenza!!! Así lo sentía yo... mientras que realmente deseaba entrar y me daba una envidia terrible ver como los demás entraban y salían!!! .... y yo ahí ... mirando! Igualmente disfrutaba mucho de otros juegos, por ejemplo, me encantaba el Super8 en el que pisaba el acelerador a fondo y tomaba las curvas bien cerradas. ¡Qué placer!!!.... Y ni hablar de los autitos chocadores, esos sacudones que me dejaban doliendo todo pero con ver la sonrisa de mis amigos, nada más importaba.
Una tierna sonrisa se me vuelve a dibujar en el rostro, al pensar que la vida me dio la posibilidad de animarme al laberinto de los espejos. Desde ya que muerta de miedo como en la niñez. No sé bien cuando comencé a recorrerlo y a tratar de diferenciar los falsos reflejos de mi imagen real, empujando un espejo tras otro para descubrirlo, hasta finalmente lograrlo. No sé si fue mi impresión, debido a estar muy mareada por tanto brillo y reflejo, pero a medida que avanzaba iba reconociendo diferentes imágenes de mí misma, costados de mí que desconocía, de los cuales muchos no me gustaron y otros tantos me asombraron muy agradablemente.
De pronto lo tan temido sucedió, no lograba avanzar más, me encontraba atrapada por mi misma y por más que atinara a empujar espejos no lograba encontrar el camino por donde seguir. Tal como en mi fantasía de niña, comencé a gritar lo más fuerte posible pidiendo ayuda,¡ que alguien me orientara!... que alguien que estuviera por delante de mí me indicara por donde poder continuar. Y sucedió algo que en mis temores mas remotos no existía como posibilidad, alguien respondió... y me fue guiando, incluso me ayudó a diferencias las falsas imagenes de la verdadera.
Una tierna sonrisa se me dibuja en el rostro, al darme cuenta que hoy día sigo jugando, descubriendo tantas facetas diferentes y rompiendo el hechizo maléfico de aquellas imágenes que sólo guardan fantasmas.
En éste gran parque de diversiones que es este planeta, ya entré al túnel fantasma, ya anduve a alta velocidad y ahora me dedico a recorrer el laberinto de los espejos, ya sin tanto miedo, porque cualquier cosa grito y alguien me ayudará.

6 comentarios:

  1. El labeerinto de los espejos es en cierto modo el laberinto de nuestros temores internos, de nuestras desconfianzas, de nnuestras inseguridades. yo he entrado en esos laberintos y nunca he t enido problemas. Lo sespejos estaban manchados de dedos y resultaba imposible perderse, lo cual, en cierto modo, me decepcionó. Puesto que iba buscando encontrarme a mí mismo y no lo conseguí.
    Besos!

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  2. Que bien que tengas garantizada esa ayuda.
    No todo el mundo tiene tanta suerte.

    Besos.

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  3. MODERATO , en mi caso fue al reves me fui conociendo gracias a ellos!!!


    TORITO: No tengo nada asegurado no existe alguien en este planeta que tenga asegurado algo, salvo la muerte. Lo único que sé es que cuando aprendi a pedir ayuda adecuadamente la tuve! y cuando no la encontré volví a buscarla
    de testaruda no más.
    Un abrazo!!!

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  4. Muy inteligente lo de mirar el mundo como un parque de diversiones, mejor plantearnos la vida de esta manera para poder caminar sin tomarnos las cosas tan en serio, mejor comprender que es tan corta que no vale la pena perder el tiempo lamentándose sino disfrutando, aunque sea en el túnel fantasma o en la cueva del terror.
    Un saludo.

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  5. El laberinto de los espejos es el mismo laberinto de la vida y saber sortearlo es todo cuestión de persistencia

    Abrazos

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  6. A traves del sendero que elegimos, la vida nos va enseñando tantas cosas... y nos vamos conociendo, creo que esto es importantisimo, realmente conocernos y.....amarnos.

    Cariños

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