miércoles, 3 de marzo de 2010
¿SIEMPRE HAN DE PAGAR JUSTOS POR PECADORES?
martes, 2 de marzo de 2010
NO VALE LA PENA LEERLO (son sólo sombras)
Que maravilloso sería para tí seguir de largo y no ingresar en estas cavernas oscuras llenas de pictografías muy antiguas.
Miro el horizonte, mi horizonte, y ojalá lo viera como ésta imágen. En algún sentido así lo veo, con la perspectiva de una cámara fotográfica.
La inmensidad y yo, partícula diminuta, imperceptible en la creación. Tan corpórea y sin embargo tan invisible.
Y así estoy, parada en medio de la naturaleza humana, viendo una puesta de sol, mi puesta de sol.
¿ Pero que puede importarte lo que yo siento, lo que me pasa?... de cualquier forma nada puedes hacer.
Estoy enojada conmigo misma, con mis incapacidades que afectan a mis seres más queridos. Con mis virtudes que no he podido explotar, ya no importa por qué. Y el horizonte que se vé cada vez más cerca!!
Estoy enojada conmigo misma y escribo, mal, pero escribo. Es decir, tan sólo libero sentimientos, acaso no deseados por nadie.
Y aguardo a que el sol se oculte, aunque sea por unas horas, para no ver tanto de mí. Para opacar un poco tanta conciencia que me tortura. Para adormecer tal vez a los fantasmas que a la luz, contrariamente a lo que pueda pensarse, se ven más aún.
Oh!! mis fantasmas, pesadillas infantiles...que hacen sombra con los rayos del sol, proyectando su poder y su dominio sobre mí, en tu cuerpo inocente... aterrorizándome, sumergiéndome en la vieja parálisis, y así no puedo verte como eres.
Tal vez, sólo tal vez, pueda en algún momento abrir los ojos y ya no temerles, para no temerte a tí, para no hacerte daño, para no sangrar más!.
Que maravilloso, es poder decir sin decir. Contarte sin contarte. Y si no estás presente mejor, pues querrás alejarte del dolor. No es grato el dolor para nadie y menos las sombras. Y que maravilloso es que puedas seguir de largo y elegir y alejarte y buscar las luces que entibien tu alma.
Y al igual que cuando era muy pequeña, esta bella melodía acaricia mi alma. Ella y yo sabemos y ambas decimos sin decir.
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lunes, 1 de marzo de 2010
EMERGENCIAS MEDICAS (y sindrome de Burnout)

Se destacaron algunos que mostraban su profesionalismo y su humanidad constantemente. Volviendo casi sollozando después de un auxilio, ante el fallecimiento de un bebé o cosas similares. Pero también se encontraban de los otros… aquellos para los que la vida y la muerte no eran muy distintos. Aquellos que habían ya perdido la sensibilidad.
Y es de eso que quiero hablar hoy. Todos somos pacientes en algún momento de nuestras vidas y esperamos encontrarnos con un profesional que nos escuche, nos contenga y que obviamente nos diagnostique apropiadamente. Así, depositamos toda nuestra confianza en ellos presuponiendo que el hecho de haber logrado un titulo habilitante, los convierte en verdaderos profesionales, con los conocimientos frescos y necesarios para actuar en el momento indicado de la forma indicada, sobre todo si se trata de una emergencia con riesgo de vida.
En muchos momentos he visto a profesionales sobrepasar los límites de horas laborables para no dejar descubierta una guardia. Mal dormidos, medianamente pagos, ellos continuaban con su trabajo, algunos con la simple intención solamente de cobrar su salario y otros (tal vez los menos) con la predisposición intacta, dispuestos a intervenir en más de una situación de violencia donde ellos mismos han corrido riesgos.
Como radio operadora, he tenido momentos de mucho enojo con aquellos que tomaban la vida humana como algo más de rutina. Como algo que no hace a la diferencia.
Luego de haber dejado esa función, desde el mes de noviembre pasado, fui tomando distancia y viendo las cosas tal vez un poco distintas.
Nuestros médicos o tal vez los médicos en general, llevan en sí una carga muy pesada sobre sus hombros, la creencia popular los pone casi el el lugar de dioses, por las enormes expectativas que pacientes y familiares ponemos en ellos. Dejando siempre de lado que antes que profesionales son sólo seres humanos. Y aunque ellos más de una vez lo olviden, para bien o para mal, no por ello dejan de serlo.
Pero allí siguen cumpliendo como pueden sus funciones. Sin nadie desde el estado que les diga, "Oye tu no estás bien, descansa o fíjate si puedes continuar ejerciendo tu profesion con compromiso ético". O que tal pregunte: Qué elementos les están haciendo falta, que cosas aliviarían su labor?... Brindar apoyo terapeútico obligatorio y gratuito a todo el plantel de trabajadores en el área de emergencia, incluyendo a los olvidados radio operadores (que jamás seremos simples telefonistas). Pero hablando de los médicos ellos se encuentran casi a diario sometidos a un gran stress y para sobrellevarlo y poder continuar desarrollan defensas que se convierten en una barrera que los aleja de la sensibilidad. Y esto yo lo he visto seguido. Y he pensado, ¿si están así porque no dejan su profesión?. No se puede ejercer la medicina desde la deshumanización. Y continúo pensándolo, pero sólo cuento con un atenuante, más de una vez el enfermo no tiene conciencia de su enfermedad y alguien tiene que ponerle un límite por su propio bien y por el bien de la comunidad. En general estas patologías están relacionadas con el stress post traumático.
Alguien debería supervisarlos, no olvidarse que antes que médicos son solo seres humanos y que toda la formación que han recibido por más que haya sido de excelencia, nunca va a poder quitarles su condición de humanos.
Esta es un área de la que habitualmente no se habla. Pero como en todos los casos en que ciertos temas no se hablan y no salen a la luz, lo único que se logra es empeorar las situaciones.
Hoy deseo que todos aquellos que trabajan bajo extremas condiciones de strees sean evaluados psicológicamente para determinar si están en condiciones de tratar pacientes, no como castigo sino como protección hacia su propia salud y también a la salud de la población que los necesita.
Hay extensa bibliografía científica que avala lo dicho por mí antes. Y obviamente esto se extiende a muchísimas situaciones laborales, en donde estos síntomas y otros muchos más son denominados SINDROME DE BURNOUT ( Síndrome de la cabeza quemada del cual se puede encontrar amplia información en la web).
Humanidad para los humanos que deben atendernos y cuidarnos. Humanidad. Y también castigo para los comerciantes que sólo buscan la ganancia personal a costa de cualquier precio.
TE BUSCO (justo aquí donde seguro no he de encontrarte)

Te busco, con esa presencia ausente. Con tu decir callado. Con tus certezas y tus críticas.
Te busco, como quién estira sus brazos esperando un abrazo eterno, lleno de vacíos secretos. Y miro al cielo y ni siquiera rezo, sólo miro al cielo, tratando de descubrirte en una nube o en un rayo de sol.
Las cuerdas de la guitarra hacen vibrar mi alma, como tu mirada haría vibrar mi cuerpo, las
soledades de los tiempos y las noches apacibles y también tormentosas.
Te busco, aunque ya no tienes rostro, ni alientos cálidos ni abrazos, ni lugar donde encontrarte.
Te busco en mi tristeza, en este hermoso domingo de febrero, con el aire suave que me acaricia y me hace doler soledades.
Te busco en mi tristeza, marcada en los calendarios de mis días.
sábado, 27 de febrero de 2010
LA VIOLENCIA ENGENDRA VIOLENCIA
Los seres humanos hemos hecho estragos durante siglos enteros sobre la naturaleza. Sobre ésta tierra que es nuestro hogar. Estragos que han tenido como uno de los máximos exponentes a las explosiones nucleares experimentales.Y como era de esperarse, aunque en realidad - como necios que somos - siempre suponemos que nada sucederá, la naturaleza desde ya hace un tiempo largo nos está dando señales de enfermedad. De desequilibrio, de reacciones violentas, que son vividas por nosotros como tragedias. Y que sí lo son, ya que generalmente, las consecuencias de los abusos sobre ella siempre recaen sobre los que nada tienen que ver con los mismos. Recaen sobre los más humildes, sobre los menos responsables.
Desde mi humilde entender, estos son los estertores de un planeta que nos grita que ya no da más. Que debemos reflexionar si o sí, sobre las cosas que seguimos haciendo en ella, en su detrimento. Socavando sus recursos, contaminándola, y otras tantas formas más sofisticadas de tortura ambiental.
De hecho no soy una ambientalista militante, pero sucesos como los de Haití y ahora lo sucedido en Chile, más las consecuencias probables de tsunamis y maremotos en varias costas del mundo, me obligan a reflexionar sobre nuestro accionar y sobre todo el accionar de las grandes potencias económicas que no reparan en estas "pequeñeses".
A nuestros hermanos Chilenos (en realidad no debería nombrar nacionalidad, debería decir terrestres) mi solidaridad y mis deseos de que el mundo entero ponga a su disposición la ayuda necesaria, sin solicitar nada a cambio.
Hoy ya somos los terrícolas las víctimas de estas tragedias. No les sucede a ellos, nos sucede a todos. Tarde o temprano.
Un abrazo simbólico y una invitación a todos a reflexionar sobre el tema...porque este tema es un tema de supervivencia de la raza.
Nunca he estado pendiente,ni mucho menos de las profecías apocalípticas que se han dado a conocer por distintos medios y hace ya muchos años. Pero a este paso, deberé convertirme en creyente de ellas o mantener la fe en que el ser humano puede cambiar.
AIRES VIOLENTOS

Las noticias sobre el índice de costo de vida nos tiene atrapados. Las alzas en los precios de los artículos escolares, justo ahora que comienza el ciclo escolar, es un gran problema para más de un hogar, que se encuentra sin medios económicos. Y para que mencionar el altísimo precio de la carne,la verdura y las frutas en nuestro gran país agrícola ganadero. Todo esto, mezclado con la aparición del mediático "chico Fort", que se lleva unas cuántas horas de radio y televisión para no decir nada importante, solo para distraer o seguir distrayendo.
En éste contexto se deslizan informaciones que son preocupantes. Que sin lugar a duda son un punto débil para todos los argentinos. El reclamo de la presidenta por la soberanía de las Islas Malvinas y su
interés de salvaguardar las riquezas de las mismas (llámese esto literalmente "petróleo"). Y en torno a esas noticias comienzan a circular en menor medida, como a hurtadillas, comentarios en los medios de comunicación, sobre nuestros derechos, los derechos de los Kelpers y la decisión de cuidar nuestro patrimonio, ante el hecho del establecimiento de una plataforma petrolera inglesa en las cercanías de las Islas Malvinas.
Y entre las noticias se filtra como si nada, el hecho de que un submarino nuclear inglés ya se encuentra custodiando la zona.
Todo esto me suena conocido. Desgraciadamente conocido. En medio de un gobierno a pique, de una economía a pique, resurge este tema tan delicado para los argentinos. Y la memoria, que por suerte muchos de nosotros aún tenemos, nos trae aquel discurso de 1982 en la casa rosada con el famoso:" si quieren venir que vengan, les daremos batalla".
Argentina es un país de un extenso territorio, con una amplia gama de culturas coexistentes (autóctonos que aún reclaman su propia tierra, viviendo en reservas indigenas) que sobreviven a la indiferencia de los gobernantes de turno. Gentes que viven reclamando por sus derechos no escuchados y menos reconocidos, en distintas provincias, en distintos parajes de este maravilloso país. Millones de personas que viven de manera indigna, sin salud, sin medios, sin techo. Librando una guerra casi silenciosa contra la más cruel indiferencia y olvido.
Yo prefiero, mil veces, que los esfuerzos de éste o de cualquier otro gobierno, se focalicen en brindar justicia social a todas aquellas personas que sobreviven en la miseria. Que se brinde una educación de excelencia, para alimentar no tan sólo los cuerpos sino las mentes de nuestros niños y jóvenes, que así, no serán manejados tan facilmente.
Las Islas son y serán argentinas, aunque eso no sea legalmente reconocido. Pero este escrito no tiene que ver con la discusión de si son o no argentinas.
Yo prefiero, "resignar" mil veces el posible petróleo de las Islas Malvinas" (que seguramente, de tener acceso a él, sería "regalada" su explotación a alguna multinacional que lo que menos haría es dejar las ganancias en nuestro país).
Los aires de violencia, la presencia de un submarino en la zona, y la fachada de defender los intereses de la patria, me traen malos recuerdo y me asustan.
No quiero petróleo, ni tierras a costa de la vida de una sola persona. Todavía nuestros hijos sobrevivientes de aquella guerra llevan la carga de su sufrimiento. Todavía las familias que han perdido a sus hijos en ella, los lloran.
Por favor, que el gobierno, no ensombrezca más la realidad de los argentinos.
Libremos la más importante de las luchas: la de la igualdad de oportunidades, la de la salud, la del trabajo, la de la educación. Si quieren luchas, miren hacia adentro: "Hay tanto por que luchar"
miércoles, 24 de febrero de 2010
SOMBRAS EN EL RESPLANDOR
Bella imagen, por cierto. Muy bella, pero más allá de las imágenes, de las apariencias están las realidades, más de una vez, no tan bellas ni tan radiantes. Pero.. ¿alguien podría decir que ésta familia no es feliz?...
La realidad es que puertas adentro se desarrolla un mundo interno, oculto, a veces oscuro, silenciado por el miedo, por la denigración, por los golpes, por los gritos. Pero cómo reconocerlo afuera, como decir que una/uno, es capaz de convivir con alguien así. Cómo uno es capaz de arrastrarse por unas migajas de afecto a tantas humillaciones. Y entonces por propia vergüenza uno, simplemente dice: " está todo bien". Aunque luego aparezcan las depresiones o las marcas de los golpes y aún así para el afuera:" no pasa nada, está todo bien". Es que, si nos atrevemos a decirlo nos arriesgamos a encontrar descreimiento o incredulidad, provocada por esa bella imagen y entonces estaríamos todavía más solos. O bien, encontrar una mano extendida que nos aliente a salir, y aunque en el interior de cada uno se sienta un miedo paralizante, a la vez también pueda tenerse la sensación de que hay una salida y entonces, ya no podremos volver atrás y deberemos hacer algo. Esa situación implicaría tener que enfrentarse al pánico y a la furia exacerbada por el límite impuesto al otro, tan acostumbrado a ser temido y obedecido sin excepción.
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Entre tantas clases de violencia, está la más disimulada, aquella que no deja huellas de sangre, ni moretones, que no deja rastros visibles para que otros procuren acercar una ayuda. Esa violencia psicológica, que como una gota día a día taladra el alma y la mente reduciéndonos a ser simplemente un títere, un muñeco manejable, quién sabe hacia qué dirección, deja huellas invisibles y tal vez más difíciles de cicatrizar.
Recuerdo que en un juzgado preguntaron: ¿él se droga?, ¿toma alcohol?, ¿le pega? y las respuestas eran: no. ¿él trabaja? y la respuesta era : si. Difícil es demostrar aquella agresión que no deja huellas visibles en el cuerpo.
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Con suerte sólo serán él y ella o ella y él. Pero casi siempre están esos duendecitos que ven, que sienten, que aprenden. A cierta edad ellos comienzan a gritarnos las realidades en la cara, tal vez con hechos confusos o palabras claras. Y a veces ellos son nuestros relojes despertadores. Nuestras mejores alarmas. Nuestros mejores motivos.
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Estas realidades se pueden dar en distintos escenarios, con distintos matices. Con apoyo familiar o con una familia indiferente o que simplemente dice, "pero es tu esposo, es tan bueno, tan trabajador, no serán cosas tuyas?, dejate de pavadas y volvé con él". Con dinero. Sin dinero. Con trabajo o sin trabajo.
Estas realidades pueden darse de mil formas distintas y no por ello dejar de ser tan crueles.
Sólo se, que se debe buscar ayuda, siempre buscar ayuda y animarse a atravesar el pánico que se tiene, sintiendo que es como tirarse de un trampolín cuando uno sufre de vértigo.
Los caminos recorridos hacen que al mirar situaciones de este tipo uno sienta que sí tienen solución. Aunque los juzgados sean lentos, aunque la policía no escuche. Nunca quedarse con un "no" como respuesta: seguir y seguir, como sea. Aunque parece que ese infierno es eterno!!!
Para nada quiero decir con ésto que es fácil, tal vez todo lo contrario, tal vez se llegue a vivenciar lo más cruel de la otra persona.
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Ayer, entró a la guardia del Htal. donde trabajo como administrativa, una mujer sosteniendo una gaza sobre su boca y acompañada por un hombre, los dos de unos treinta años aproximadamente. Casualmente me encontraba en la puerta de la misma, porque estaban limpiando mi oficina. En primera instancia pensé, uy!! pobre!! si le duele una muela, acá no hay dentista. Pero luego observé salpicaduras de sangre en la parte de atrás de su jeen. Ellos se acercaron a la ventanilla de atención y sacaron el número correspondiente volviendo a ubicarse cerca de mí. Hasta ahí, la duda, la impresión y el beneficio de la duda. Él se le acercó para hablarle en tono muy bajo y al observarlo bien, vi salpicaduras de sangre en su pantalón. No podía evitar escuchar lo que se hablaba. El le decía:" yo no quise hacerlo... no quise" , mientras ella lo escuchaba aturdida, con los ojos hinchados de haber llorado. Ya no tenía más dudas. Para mis adentros pensé, ojalá el médico que la atienda, detecte la situación y se comprometa para orientarla al servicio de salud mental, donde pudiera encontrar apoyo. Ojalá no se haga el distraído y no haga nada. Entonces una encrucijada se apodero de mí: ¿qué hago, me acerco a hablarle a ella?, ¡cómo hubiese deseado que estuviera sola!. Si hubiese estado sola algo le hubiera dicho. Pero él, con su presencia significaba tal vez una mayor represalia en su contra al volver a casa. Por eso callé.
El muchacho de la limpieza nos hizo señas para decirnos que ya podíamos entrar. No supe nada más de ella. No vi como se fue, pero su imagen siguió y seguirá en mí.
Para quienes en algún momento de la vida estuvimos en un lugar similar, es muy difícil ante la visión de una situación como ésa, permanecer inmutables.
Ayer no pude, ni era conveniente decir algo, pero hoy, por lo menos desde aquí, desde este humilde espacio, aprovecho para dejar este mensaje.
HERMANA SIEMPRE BUSCA AYUDA, SIEMPRE. SI SE TE CIERRA UNA PUERTA BUSCA OTRA. SIEMPRE HABRÁ ALGUIEN DISPUESTO A AYUDARTE SI BUSCAS LO SUFICIENTE.
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Si en algo puedo ayudarte, sólo dilo.
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En el Aire
¡Calla! Calla el silencio de rojo estrepitoso Calla como calla la estampida en la nube que por marte se pasea Calla a...


